El impuesto de adquisición (ISAI)
El mayor costo individual es el impuesto de adquisición, ISAI (Impuesto Sobre Adquisición de Inmuebles), un impuesto estatal/municipal generalmente de 2% a 4% del valor de la operación según el estado. Se paga al cierre y es inevitable.
Como es local, la tasa exacta varía por estado — el notario lo calcula sobre el mayor entre el precio de venta o el valor catastral.
Honorarios de notario y el cierre
En México el notario público es un abogado designado por el estado que formaliza la operación, calcula y entera los impuestos, e inscribe la escritura. Honorarios de notario, avalúo, certificados y registro suelen sumar otro 1% a 2%. El notario es neutral — por eso también conviene tu propio abogado del lado del comprador.
También pagarás un certificado de libertad de gravamen, un avalúo oficial y la inscripción en el registro público.
Costos de fideicomiso y permiso
Si compras en la zona restringida mediante un fideicomiso, agrega el costo único de constitución del banco y el permiso de la SRE — normalmente unos pocos miles de dólares — más la primera cuota anual del fiduciario. Si usas una sociedad mexicana, presupuesta la constitución y costos notariales.
Lo que normalmente NO paga el comprador
La comisión del agente inmobiliario la paga por costumbre el vendedor, y el impuesto sobre la ganancia (ISR) es obligación del vendedor. Ten cuidado si un trato intenta trasladártelos. Un estado de cuenta de cierre claro y detallado — revisado antes de firmar — es tu protección.




